jueves, 9 de enero de 2014

SATELITES ESTRATÉGICOS DE EEUU VULNERABLES

Ciencia/tecnología:
SATELITES ESTRATÉGICOS DE EE.UU. SON VULNERABLES EN LAS GUERRAS ESPACIALES
Washington Free Beacon


El Pentágono está considerando un cambio hacia una nueva arquitectura orbital para lidiar con la vulnerabilidad de los satélites estratégicos en una potencial guerra espacial, según afirmó el jefe del Mando Espacial de la Fuerza Aérea.

El general William Shelton señaló el programa espacial agresivo de China, está elaborando sistemas de perturbación electrónica, ataques láser y armas de impacto directo, y ya dispone de misiles capaces de destruir satélites estadounidenses.

En su discurso en la Universidad de George Washington, Shelton subrayó que los satélites militares de alta prioridad -los que proporcionan comunicaciones altamente resistentes y los de alerta temprana- cuestan alrededor de 1.000 millones de dólares cada uno.

"Si alguno de estos satélites vitales es atacado y destruido en un conflicto", eso "crearía un enorme agujero en nuestra capacidad" para desarrollar una guerra moderna, altamente tecnológica, sostuvo Shelton, citado por Washington Free Beacon.

El general de cuatro estrellas aboga por "alternativas arquitecturales" que  suponen abandonar los grandes satélites con equipos diversos a favor de una cantidad mayor de sistemas más pequeños, más simples y menos costosos que a la vez se adecuarían a las demandas actuales de ahorro presupuestario.

El general llama a ampliar el diálogo con China sobre su desarrollo militar en  el espacio.

Al mismo tiempo, Shelton se mostró cauteloso sobre la iniciativa para que EE.UU. se una al código internacional de conducta para el espacio, un documento internacional que está siendo  elaborado para minimizar la posibilidad de accidentes en el espacio y para evitar dañar el derecho de todos los Estados a la exploración espacial pacífica.  

Según Shelton, la participación de EE.UU. en el código, una iniciativa que fue promovida por la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, podría restringir la libertad de acción de su país en el cada vez más controvertido ámbito espacial.