jueves, 8 de octubre de 2015

Rusia asegura a Guinea Ecuatorial como punto estratégico

ACTUALIDAD:  Guerra Medio Oriente

RUSIA ASEGURA A GUINEA ECUATORIAL COMO PUNTO ESTRATÉGICO PARA SU FLOTA ARMADA EN ÁFRICA




Hace unos días, Teodoro Obiang (presidente de Guinea Ecuatorial) pactó con Vladimir Putin, que la Armada rusa disponga de instalaciones en los puertos de Malabo y Bata tras la firma de un acuerdo entre los ministerios de Defensa de ambos países. La presencia militar rusa en el estratégico golfo de Guinea, la mayor reserva de petróleo del continente africano, se une a la reciente alianza de cooperación económica entre China y Guinea Ecuatorial.

El acuerdo militar fue anunciado el viernes 2 de octubre por el portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia para cuestiones de la Armada, Rango Igor Dygalo, y lleva las firmas del comandante en jefe de la Armada rusa, almirante Viktor Chirkov, y el ministro de Seguridad Nacional de Guinea Ecuatorial, Nicolás Obama Nchama.

Puerto de Guinea Ecuatorial


Guinea Ecuatorial es gran importancia 
estratégica militar para Rusia


Las visitas de los buques de guerra a los puertos ecuatoguineanos y rusos, la realización de ejercicios conjuntos entre ambas Marinas de guerra y la colaboración en la construcción naval y la hidrografía, son los principales puntos del documento firmado.

No se descarta que el acuerdo Obiang-Putin incluya “cláusulas secretas” por las que Rusia se compromete a garantizar la seguridad del régimen dictatorial de Teodoro Obiang Nguema (73 años) en caso de desestabilización del país o intentos de golpe de Estado, según supo MIL21 en fuentes de inteligencia europeas.

El acuerdo de cooperación militar ha sido acogido con preocupación en las cancillerías europeas y en Washington al considerar que la presencia rusa en el estratégico Golfo de Guinea es una hábil jugada del Kremlin para ocupar posiciones permanentes en la mayor reserva de petróleo del continente africano, según las citadas fuentes.


El crucero “Moskva” en Malabo

El pasado mes de julio un destacamento naval ruso atracó durante tres días en el puerto de Malabo como consecuencia de un acuerdo inicial entre ambos Gobiernos que fue firmado la víspera de la llegada de los buques de guerra por el comandante en jefe de la Armada rusa, Víctor Chirkov, y el ministro delegado de Defensa Nacional de Guinea Ecuatorial, Vicente Eya Olomo.



La agrupación estaba formada por uno de los buques estrella ruso, el crucero lanzamisiles “Moskva”, escoltado por la fragata “Pitlivi” y dos buques de apoyo logístico, el carguero “Iván Bubnov” y el remolcador “Shajter”.


Cinco millones de barriles diarios

La mayoría de los países productores de petróleo del África subsahariana, con excepción de Chad y Sudán, bordean el golfo de Guinea: Ghana, Nigeria, Camerún, Guinea Ecuatorial, Gabón, República del Congo Brazzaville, República Democrática del Congo, Angola y República Democrática de Santo Tomé y Príncipe.

Entre todos producen más de 5 millones de barriles diarios de petróleo que se exportan a Estados Unidos, Europa, India y China. 

Las reservas del golfo de Guinea se estiman en más de 25.000 millones de barriles (5% del total mundial).

Con una producción de 320.000 barriles diarios (tercer productor africano) y unas reservas probadas en torno a los 1.500 millones de barriles, el petróleo de Guinea Ecuatorial representa el 90% de los ingresos del Gobierno y el 98% de sus exportaciones. Estados Unidos es su principal socio con el 31% de las exportaciones, China el 12% y España el 8%. Las reservas de gas se elevan a 37.000 millones de m3.


Investigados por corrupción

Teodoro Obiang, su clan familiar y un reducido grupo de altos funcionarios controlan la compañía petrolera estatal GEPetrol y la empresa nacional del gas SONAGAS. En 2004 una investigación del Senado norteamericano descubrió 60 cuentas en el Banco Riggs de Washington cuyos titulares eran el Presidente y su círculo más cercano, con ingresos de 700 millones de dólares efectuados por las petroleras norteamericanas Marathon Oil Corporation y Exxon Mobil.

En los últimos años los colaboradores y testaferros de Obiang han sido objeto de investigaciones de la Policía Judicial y el Banco de España por blanqueo de dinero y corrupción política, según publicó el diario El País en abril de 2012.

En el informe de Transparencia Internacional de ese mismo año sobre la percepción del nivel de corrupción en los gobiernos y clase política del mundo, Guinea Ecuatorial ocupaba el puesto 163 de 174 países.

Desde 2005 el PIB de Guinea Ecuatorial se ha duplicado hasta llegar a los 10.700 millones de euros en 2014. Sin embargo, sus 757.000 habitantes no se benefician de tan enorme riqueza dado que el 75% de la población vive con dos dólares diarios.


Se extiende el yihadismo

En los últimos años el yihadismo se ha extendido al golfo de Guinea con núcleos islamistas asentados en barrios musulmanes que crecen en torno a mezquitas financiadas principalmente por Arabia Saudí (aliado de Estados Unidos).

Estos grupos, junto a una piratería creciente, amenazan la fragilidad política de los Estados de la región, como es el caso del grupo terrorista Boko Haram en Nigeria, que se ha unido al Estado islámico y se autodenominan la “Wilayat GharbI friquiya” o Provincia de África Occidental.

Allí donde hay yihadistas es muy probable encontrar islamistas de Chechenia, Daguestán e Ingushetia, enemigos acérrimos de Rusia. En este contexto es predecible el interés de Putin de desplegar fuerzas militares cerca de los focos de actividad yihadista ante la pasividad, en muchos casos, de Estados Unidos.


Obiang también pacta con China

En esta mezcla explosiva de yihadismo, petróleo y Estados inestables cobra sentido el acuerdo del dirigente ruso con Obiang. 

Moscú pone un pie militar en Guinea Ecuatorial -epicentro del golfo de Guinea- al obtener “facilidades portuarias” para sus buques de guerra, como de una forma similar ha ocurrido con la base siria de Tartus.



En paralelo, el dictador ecuatoguineano, que lleva 36 años en el poder, ha dado un giro en su política para blindarse con China a costa de su amistad y negocios con Estados Unidos.

El pasado mes de abril firmó en Pekín con el presidente Xi Jinping un ambicioso acuerdo de cooperación por el que China se compromete a construir infraestructuras, hospitales, impulsar los intercambios comerciales y dar apoyo tecnológico a Guinea Ecuatorial con una inversión inicial de 2.500 millones de dólares.

La ayuda de Pekín para sacar del atraso endémico a Guinea Ecuatorial tiene su precio: que Obiang permita a la empresas chinas acceder al petróleo, uranio y oro ecuatoguineano.



A la presencia económica china se han unido, pues, los intereses estratégicos rusos. Moscú no necesita el petróleo ni el uranio de Guinea Ecuatorial, pero sí que sus buques de guerra tengan una base para efectuar escalas y reparaciones en la fachada atlántica del continente africano en sus tránsitos hacia y desde el cabo de Buena Esperanza, el estrecho de Gibraltar y las costas latinoamericanas. Y ha encontrado esas facilidades en la antigua colonia española.


Primera fragata

Para hacer viable la colaboración naval en una Marina que solo cuenta con media docena de patrulleras, Putin le ha vendido a Obiang una fragata de última generación a través de Bulgaria, en una operación con empresas radicadas en Panamá y las Comoras.

La fragata “Wele Nzas” de 2.500 toneladas, diseñada en Ucrania, construida en Bulgaria y armada en Guinea Ecuatorial por una empresa israelí, monta dos lanzacohetes múltiples MS 227, dos montajes de 76,2 mm AK-176 a proa y popa, y dos cañones de 30 mm AK-630M, equipos de guerra electrónica y helipuerto. Una potente arma disuasoria ante la piratería y sus francófonos vecinos Camerún y Gabón.